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Robo de medalla empaña celebración histórica del Atlético Bucaramanga

En una noche destinada a ser histórica y de júbilo, la celebración del primer título de Atlético Bucaramanga en el fútbol colombiano se vio empañada por un lamentable incidente. Durante la vuelta olímpica en el estadio Américo Montanini, anteriormente conocido como Alfonso López, el defensor Carlos Henao fue víctima del robo de su medalla de campeón, entregada por la Alcaldía de Bucaramanga.

El hecho ocurrió cuando Henao, rodeado por varios hinchas, fue sorprendido por uno de ellos que le arrebató la presea por la espalda. Al percatarse del robo, el jugador mostró su indignación y trató de identificar al responsable, pero fue en vano.

Gracias a la presión ejercida en redes sociales, el autor del robo se entregó poco después. La medalla fue devuelta a la Policía de Bucaramanga por la madre del responsable, quien se presentó en el CAI de Girón para entregarla. El Mayor Luis Fernando Hernández Narváez, comandante de la estación de Policía de Girón, confirmó la recuperación de la medalla y la identificación plena del sujeto involucrado, anunciando que se tomarán las acciones pertinentes.

Este episodio opacó momentáneamente el cierre de la celebración del equipo dirigido por Rafael Dudamel, que había vencido por 6-5 a Santa Fe en la tanda de penaltis en El Campín, tras un empate global de 3-3. En la definición desde los doce pasos, anotaron para Bucaramanga Daniel Mosquera, Carlos Henao, Joider Micolta, Jefferson Mena, Aldair Zárate y Fabry Castro, fallando únicamente el venezolano Leonardo Flores. Por parte de Santa Fe, convirtieron Francisco Chaverra, el argentino Marcelo Ortiz, Elvis Perlaza, Hugo Rodallega y Juan Pablo Zuluaga, fallando Agustín Rodríguez y Julián Millán.

El penalti errado por Millán otorgó el título a Bucaramanga, desatando una celebración sin precedentes en la ciudad. Las calles de Santander se llenaron de caravanas de motociclistas y automovilistas, espectáculos pirotécnicos y música hasta la madrugada del domingo.

El equipo campeón fue recibido en el aeropuerto Palonegro con un arco de agua creado por los bomberos, iniciando una caravana que recorrió casi ocho kilómetros hasta el estadio Américo Montanini. Durante el recorrido, la multitud izó banderas y coreó cánticos de apoyo, mientras los jugadores, desde un carro de bomberos, mostraban orgullosamente la copa.

La afición, que abarrotó las tribunas del estadio, celebró el título que llegó tras 75 años de espera y dejó atrás los tres descensos del equipo a la Primera B. Este título no solo representa la primera estrella en el escudo de Bucaramanga, sino también la clasificación a la Copa Libertadores de 2025, torneo al que no asistían desde 1998, cuando llegaron a octavos de final.

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